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Ejemplos de endecha

Ejemplos de endecha
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La endecha también conocida como planto, es una elegía o estrofa que son parte de un subgénero de la poesía, en el cual el poeta autor lamenta la pérdida de un ser querido mediante la formación de liricas.

¿Qué es?

La endecha es un grupo de elegías, que son poemas dedicados a la lamentación bien sea de la vida, la ilusión o un ser querido. El autor de una endecha elabora un conjunto de rimas donde expresa el lamento de perder un ser amado.

La endecha está compuesta por estrofas de cuatro versos que por lo general tienen entre seis o siete sílabas que riman entre versos pares. Es decir, el primero rima con el segundo y el tercero rima con el cuarto, aunque esto no es una regla.

Hay registros históricos de la creación de la endecha, uno de los más famosos es el libro bíblico “lamentaciones” escrito por el profeta Jeremías, pero mayor auge tomó la endecha en la edad media cuando numerosos poetas cultos crearon sus plantos popularizando el subgénero poético.

Ejemplos de endecha

Y te vas recto, recto
¿como el río a la mar?
A la mar de la muerte
tus alamares van.

No como el agua dulce
que duda y vuelve atrás
antes del trago amargo
de efervescencia y sal,

sino como la bala
que ciega y recta va
al blanco que la hechiza
con pupila fatal…

Gerardo Diego, “Adiós a Manolete”

Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

Miguel Hernández, siglo XX

Se ha llenado de luces
mi corazón de seda,
de campanas perdidas,
de lirios y de abejas.

Y yo me iré muy lejos,
más allá de esas sierras,
más allá de los mares,
cerca de las estrellas.

Lorca

Con lágrimas vivas
que al suelo derrama,
con tristes suspiros,
con quejas amargas,

del pecho rabioso
descubre las ansias.
¡Mal haya quien fía
de gente que pasa!

Pensé que estuviera
dos meses de estancia,
y cuando se fuera,
que allá me llevara.

Anónimo

Naranjas de la tarde
brillante  su alborada
El día va cobarde
porque  el sol resguarda su llamarada.
Tardes de chirimires
alborada de amor,
abrazo de  sentires
que arrullan al durmiente chupaflor.

Dr. Rafael Mérida Cruz-Lascano

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